{"componentChunkName":"component---src-templates-blog-post-js","path":"/es/blog/Los_padres_del sanchismo_no_lo_reconocen","result":{"data":{"pageData":{"edges":[{"node":{"frontmatter":{"lang":"es","template":"blogPost","slug":"Los_padres_del sanchismo_no_lo_reconocen","summary":"Los socialistas de siempre abjuran del sanchismo, pero al negar que fueron ellos quienes lo engendraron nos empujan a tratar el síntoma y no la enfermedad","title":"Los padres del sanchismo no lo reconocen","pubDate":"2026-09-13T16:14:36.000Z","categories":"España, política, socialismo","translateKey":"blogPost-1127"},"excerpt":"The Objective, 13 de septiembre de 2026  Los históricos del PSOE han constituido esta semana una asociación para regenerar España desde el…","html":"<p><a href=\"https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2026-09-13/padres-sanchismo-articulo-benito-arrunada/\"><em>The Objective</em>, 13 de septiembre de 2026</a> </p>\n<p>Los históricos del PSOE han <a href=\"https://theobjective.com/espana/politica/2026-09-09/asociacion-historicos-psoe-sanchez-polarizacion/\">constituido esta semana una asociación</a> para regenerar España desde el «humanismo socialdemócrata». El jueves, en la comida convocada para abordar el fin del sanchismo, Felipe González <a href=\"https://theobjective.com/espana/politica/2026-09-12/decepcion-discurso-felipe-gonzalez-historicos-psoe/\">habló tres minutos</a>, más del pasado que del presente, y dejó un solo veredicto sobre el Gobierno: «No le he visto nunca asumir responsabilidades». Todos reniegan de Sánchez como de un intruso, aunque las instituciones que administra, los socios con los que pacta y la escuela que forma a sus votantes los diseñaron ellos. Juzgado por lo que hace, el sanchismo es la tercera generación del socialismo español. De la fecha del contagio depende la cura: quien lo remonta solo a Sánchez cree que basta con sustituirlo.</p>\n<p>Nicolás Redondo Terreros, promotor de la asociación, <a href=\"https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2026-09-06/socialista-progresista-articulo-nicolas-redondo/\">sitúa la ruptura</a> en el progresismo posmoderno, al que Zapatero «ya hizo su aportación intelectual» con la nación como «concepto discutido y discutible»; González <a href=\"https://theobjective.com/espana/politica/2026-02-10/felipe-gonzalez-no-votara-pedro-sanchez/\">anunció en febrero</a> que votará en blanco si Sánchez repite, y con ello la fecha en el propio Sánchez; el decálogo de los históricos la achaca al populismo y a la polarización de estos años. Todas las fechas de defunción son posteriores a los años de influencia de quienes las firman.</p>\n<p>Las leyes con las que hoy gobierna Sánchez se aprobaron en los años que esas fechas exoneran. En 1985 la mayoría socialista se adjudicó <a href=\"https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1985-12666\">la elección del gobierno de los jueces</a> y <a href=\"https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1985-16766\">entregó las cajas de ahorros</a> a los partidos, tras haber puesto la televisión pública al servicio del Gobierno y haber creado, en 1984, <a href=\"https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1983-34295\">el subsidio agrario</a> que fidelizó al campo andaluz. Lo hizo con mala conciencia, al menos con los jueces, a juzgar por el «Montesquieu ha muerto» que se atribuye a Alfonso Guerra: aquella generación aún sabía qué norma violaba.</p>\n<p>Lo que vino después lo describió bien Lindbeck a propósito de los subsidios: <a href=\"https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2026-08-23/por-que-no-reaccionamos-articulo-arrunada/\">la primera generación</a> los cobra con vergüenza, la segunda por derecho y la tercera organiza su vida en torno a ellos. El partido también ha dado esos tres pasos: la primera generación socialista colonizó las instituciones pidiendo disculpas; la de Zapatero siguió por rutina; y la de Sánchez ha cifrado en ellas su supervivencia, desde la Fiscalía hasta el Constitucional.</p>\n<p>Con los nacionalistas, la misma escalada, y la alianza es más vieja que las leyes de 1985: en 1930 el Pacto de San Sebastián, al que se sumó el PSOE, prometió a los catalanistas un Estatuto a cambio de su apoyo a la República, y el PSOE lo votó en 1932. En democracia, González les pagó en 1993 con el 15 por ciento del IRPF, Zapatero en 2006 con otro Estatuto y Sánchez en 2024 con la amnistía; cada generación ha pagado más caro el mismo voto. La escalada es hereditaria: cada una recibió de la anterior las instituciones y la alianza, y las usó con menos reparo.</p>\n<p>Con la escuela, la misma herencia: la LOGSE de 1990, la LOE de 2006 y la LOMLOE de 2020 son una sola ley con tres firmas. Lo que produce lo mide PISA, cuyos <a href=\"https://www.lamoncloa.gob.es/serviciosdeprensa/notasprensa/educacion-fp-deportes/Paginas/2026/080926-informe-pisa-2025.aspx\">resultados del martes</a> son los peores de nuestra serie: 451 en lectura y 457 en matemáticas, por debajo del promedio de la OCDE en las tres materias y, en ciencias, con un empeoramiento que el propio Ministerio admite «más acusado en España».</p>\n<p>La derecha, con dos mayorías absolutas, dejó intactas las leyes de 1985 y la escuela de la LOGSE, dobló en 1996 la cesión del IRPF a los socios de González, y las piezas del bienestar estatal, del <a href=\"https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1978-23326\">impuesto sobre la renta de 1978</a> al <a href=\"https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1978-28739\">Insalud y al Inem</a>, las había montado la UCD. En lo fundamental, el sanchismo es el hijo favorito del consenso, no el bastardo de un partido. Hayek dedicó su libro más leído a los socialistas de todos los partidos, y aquí el ruido se concentra en los gestos mientras que el fondo se rige por <a href=\"https://theobjective.com/elsubjetivo/opinion/2025-12-28/benito-arrunada-consenso-polarizacion/\">un consenso tácito</a>.</p>\n<p>Redondo describe con precisión el resultado: «el Estado del bienestar se convierte en una especie de ONG universal que subsidia todo, fomentando la dependencia de los ciudadanos y la irresponsabilidad social». Su diagnóstico es el de Lindbeck; solo cambia la causa. Donde él ve una desviación progresista hay una fase previsible: el Estado del bienestar consume las normas de responsabilidad que hereda y, cuando se agota el margen fiscal, la redistribución migra de lo material a lo simbólico y a los derechos que se pagan con contratos ajenos, como salarios y alquileres intervenidos. Ese desplazamiento es lo que él llama progresismo posmoderno.</p>\n<p>El bienestar que «compromete a todos los ciudadanos, fomentando la responsabilidad individual y colectiva» existió mientras hubo normas que consumir, y las consumió: es la primera generación del proceso cuya tercera generación él lamenta.</p>\n<p>El decálogo de la asociación pide recuperar «el espíritu de consenso de la Transición» y garantizar la vivienda y la transición energética «como derechos efectivos». Buscan el socialismo bueno en el pasado y niegan que de aquel pasado vengan los problemas de hoy, desde la fusión de poderes hasta la escuela, ya peor que inútil.</p>\n<p>La enmienda sigue disponible, pero obliga a cada familia política a cargar con sus defectos genéticos y con su historia clínica: un diagnóstico riguroso fecha el inicio de la enfermedad mucho antes del último síntoma. Que este pueda ser letal no exime de identificar las causas; si nos limitamos a tratarlo, solo aseguramos que la enfermedad se reproduzca en forma agravada. </p>"}}]}},"pageContext":{"blogPageSlug":"blog","slug":"Los_padres_del sanchismo_no_lo_reconocen","prefix":"/es","lang":"es","locales":["en","es"],"translateKey":"blogPost-1127"}},"staticQueryHashes":["3649515864"]}